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AFGANISTÁN

Estados Unidos confirma que ha matado al nuevo líder del Estado Islámico en Afganistán

Un artillero de la Fuerza Aérea de Estados Unidos observa el paisaje afgano durante una misión de combate al este de Afganistán. Amador Guallar/Hans Lucas

"Si eres combatiente del IS-K, estás muerto", afirma el General John Nicholson, jefe de la OTAN en el país

El Secretario de Defensa norteamericano, Jim Mattis, ha confirmado que un ataque aéreo estadounidense ha acabado con la vida de Abu Sayed, el nuevo líder del Estado Islámico de Khorasan (IS-K, por sus siglas en inglés) en Afganistán. La muerte del jefe de los yihadistas "significa una gran victoria porque obstaculiza el desarrollo y la operaciones" del grupo terrorista, ha explicado el máximo representante del Pentágono.

El emir del IS-K fue abatido el pasado martes en la provincia de Kunar, al este del país y bordeando Pakistán, donde los yihadistas están empezando a tener cierto peso gracias a "la llegada de combatientes extranjeros que han huido de Siria e Irak", según fuentes de la OTAN. Por otro lado, Kunar es uno de los feudos tradicionales de los talibán, que la han utilizado durante más de un década como base para la logística y el entrenamiento de sus seguidores.

Por su parte, el jefe de la OTAN y de las tropas de Estados Unidos en Afganistán, el General John Nicholson, también ha asegurado que "la mayor parte de los miembros del IS operando en el país son extranjeros que han venido a traer violencia y sufrimiento a la población afgana". Por ello, el máximo representante de las fuerzas de la coalición ha afirmado rotundamente que "si eres un líder del IS, o combatiente, estás muerto".

Abu Sayed se convirtió en emir del grupo terrorista en abril pasado cuando su antecesor, Abdul Hasib, fue abatido durante una operación conjunta entre el ejército afgano y las fuerzas especiales norteamericanas en el distrito de Achin, en la provincia de Nangarhar, al este del país, donde los terroristas tienen su plaza fuerte. Por otro lado, en julio de 2016, el primer de los líderes conocidos del IS-K en Afganistán, Hafiz Saeed Khan, también murió como consecuencia de un ataque aéreo en Nangarhar.

"Éste es el tercer líder del Estado Islámico que hemos abatido en menos de un año y vamos a continuar haciéndolo hasta que los aniquilemos a todos", ha explicado Nicholson. "No habrá ningún lugar seguro para los miembros del IS-K en Afganistán", ha sentenciado confirmando que, a diferencia de los talibán, con quien tanto el Gobierno de Kabul como la OTAN estarían dispuestos a sentarse a negociar la paz, el único futuro en el país para los seguidores del grupo terrorista con sede en Raqqa es la muerte.

Expulsar al IS antes de fin de año

La desaparición de Abu Sayed es sólo un peldaño de la estrategia que el jefe de las fuerzas de la OTAN y Estados Unidos ha diseñado para "expulsar del país al IS-K antes de que finalice el año", según ha declarado el propio Nicholson. Una operación que " ya ha matado a docenas de comandantes de distrito, así como a centenares de sus combatientes en las provincias de Nangarhar, Kunar y Jawzan" donde, según estimaciones del Pentágono, el grupo tiene unos mil combatientes. Una cifra diferente a la proporcionada por la Administración del presidente afgano, Ashraf Ghani, que asegura está en torno a los 2.000 hombres.

Por su parte, el Secretario de Defensa Mattis ha revelado nuevos datos sobre cómo será la estrategia que está preparando y que sigue siendo una de las grandes incógnitas del conflicto. La Casa Blanca ha asegurado que ésta verá un aumento del número de tropas, entre 3.000 y 5.000, según fuentes citadas por Reuters, pero el jefe del Pentágono sigue negándose a confirmar la cifra.

"El nuevo plan se llevará a cabo de acuerdo a las necesidades y requerimientos del contexto en la región", ha explicado Mattis. Una afirmación que diversos analistas han interpretado como que la nueva estrategia también se centrará en Pakistán, el país vecino que da cobijo a los talibán afganos y a la temida y sangrienta Conexión Haqqani, los talibán paquistaníes.

Sin embargo, la lentitud y poca información que se tiene sobre el plan del Secretario de Defensa, que en teoría será revelado a mediados de este mes, ha causado que el Comité del Senado de las Fuerzas Armadas en Washington, liderado por el senador republicano y ex candidato a la presidencia, John McCain, asegure que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, está dando palos de ciego en Afganistán.

"Después de seis meses de la nueva Administración, ésta todavía es incapaz de emitir un plan para sacar al conflicto afgano del punto muerto en el que se encuentra", según afirmó el pasado junio. "No podemos seguir así. Si la Administración no puede desarrollar una estrategia, entonces estará en manos del Congreso el encargarse de la misma", añadió.